domingo, agosto 5

El loco de la esgrima

Confieso que cuando me invitaron a jugar no entendí de qué se trataba. Me tardé un poco en averiguar que había un link que explicaba las reglas. Esto del testigo parece la treta venida de algún espía que quiere ver quiénes está leyendo subversiones para vigilarlos si están conctados a partir del momento en el que... bueno, hay qué copiar el segundo párrafo de la página 139 del libro que uno esté leyendo. Eso es todo. Me he vuelto muy exagerado, quizá. Quién sabe. Allá va:

-No solamente matemática -dijo-, mas Teología, Filosofía, Música y Medicina.
Quevedo. El Buscón.

Invito a jugar a Eduardo, a Romelia y a Héctor.

viernes, agosto 3

Muerte en la carretera

Ella se pinta las uñas. Con una cuchara, se arregla las pestañas hasta dejarlas bien chinitas. Saca el rimel y se lo unta lenta muy leeenta-meeente. Alisa su vestido negro, sacude las pelusitas que han quedado pegadas en él, y se revisa los labios rojos. Un hombre la mira desde el asiento de enfrente, pero la chica lo ignora, porque se acerca el momento más dulce. El hombre tiene la cabeza retacada de nimiedades: piensa en el desayuno que se ha tragado en la mañana, en la junta de las seis, y en la comida con su secretaria del sábado. Un niño intenta idear estrategias para terminar con los persas en el age of empires. El conductor intenta sintonizar la zeta, pero la señal no llega bien. Y el microbús choca contra un trailer. Sangre, cabezas destrozadas, muchos muertos. La chica sale ilesa y sonríe; camina, se pregunta si lo ha hecho bien (es su primera vez), y luego, desaparece.

sábado, julio 21

libreta

en el fondo de las páginas de una libreta encuentro viejos cuentos que nunca terminé. pero recuerdo con esa visita que hubo un tiempo en el que el metro era más paciente que yo y se burlaba de mis caras amargadas. me lanzaba retos que yo no respondía, o no sabía responder. uh, uh, los ojos de saltmonte de los pasajeros. uh, uh, los vendedores y su escándalo. uh, uh, preocupado por hacer que me quisieras. qué tiempos.

domingo, julio 15

sobre el jueguito de abajo

y quién gana el juego?

jueguito

Cada jugador(a) comienza con un listado de 8 cosas sobre sí mismo.
Tienen que escribir en su blog esas ocho cosas, junto con las reglas del juego.
Tienen que seleccionar a 8 personas más para invitar a jugar, y anotar sus blogs/nombres.
No olvides dejarles un comentario en sus blogs respectivos de que han sido invitadas a participar.

1. Mi hermana suele decir que soy puro pájaro nalgón.
2. Yo suelo decirle que eso es ridículo.
3. Mi hermana respode entonces que yo soy ridículo.
4. Sólo entonces coincido con ella.
5. También soy un aguafiestas.
6. Los aguafiestas solemos divertirnos arruinando la diversión de los otros, y en eso nos parecemos a los viejos.
7. Para arruinar la diversión de los otros, yo suelo hacer propuestas destructivas (por ejemplo, ahora mismo se me ocurre rastrear al autor de este juego, lo que es relativamente sencillo, siguiendo la lista de comentarios e invitaciones).
8. Como aguafiestas soy pésimo, por ridículo y aguafiestas excesivo (sospecho que este juego tiene algún tiempo circulando, por lo que tardaríamos mucho tiempo en rastrear al autor y arruinarle la alegría que su creatividad de naturaleza cadenística le provoca).
9. Este punto lo agrego sólo para demostrar que soy un aguafiestas.


Invito a jugar a María, a Diego, a Romelia, a Tonatihú, a Oyuki, a quien me invitó a jugar (sólo por hacerle nudos a la cadena), a Rocío y a nuestra señorita Bohemia.

martes, julio 3

El sueño ha terminado

God is a concept by which we can measure our pain. I'll say it again: God is a concept by which we can measure our pain. I don't believe in magic. I don't believe in I-ching. I don't believe in bible. I don't believe in tarot. I don't believe in Hitler. I don't believe in Jesus. I don't believe in Kennedy. I don't believe in Buddha. I don't believe in mantra. I don't believe in Gita. I don't believe in yoga. I don't believe in kings. I don't believe in Elvis. I don't believe in Zimmerman. I don't believe in Beatles. I just believe in me, Yoko and me, and that's reality. The dream is over, what can I say? The dream is over. Yesterday, I was dreamweaver, but now I'm reborn. I was the walrus, but now I'm John, and so dear friends, you just have to carry on, the dream is over.
John Lennon
Y yo fui el Totis. ¿Qué puedo decir, queridos amigos? La jardinera is over.

lunes, julio 2

mejor haga caso, o le doy un balazo

el gran rockdrigo murió aplastado. lo atrapó la ciudad. vino de tamaulipas y ya no regresó. quizá tampoco quería regresar, eso no lo tengo de cierto, el caso es que el de efe lo masticó entre sus muelas de concreto.
han pasado varios años desde entonces, casi 22, y nada ha cambiado. bueno, la vieja ciudad de hierro se hace cada vez más vieja, el metro balderas se llena con cada vez más gente, no hay trabajo, más veloces sombras se escurren silenciosas. un ritmo acelerado reina, tan acelerado, que la ciudad no tiene tiempo de cambiar. su vida, porque esto no está muerto, está envejecido y lleno de mugre nada más.
ojalá tuviéramos una vida nocturna más activa, para ver más de cerca; en la noche, los sueños revelan los rollos fotográficos que el día almacena.
con los de la foto atravieso ahora las avenidas, los bares y los oxxos en busca de un buen sitio para observar. llevamos un bufón, para que nos explique los chistes que veamos, porque todo esto es una broma mal contada.

miércoles, junio 27

¿mentira?

había algo urgente de lo que yo quería hablar, pero ahora no recuerdo. mis ideas se han vuelto caóticas, ya no obedecen a ninguna estructura. ayer hablaba de la mentira, hoy me parecen absurdos los argumentos que usé. las palabras me llegan sueltas, sin ensamble, y no sé qué puedo hacer para remediarlo. extraño los tiempos de soberbia, en los que podía armar conceptos con mucha facilidad. he perdido mis capacidades de abstracción y de asombro, y cada vez me hundo más en el problema. no me quejo, sin embargo, porque sigo pensando que si el progreso no existe tampoco el retroceso puede existir. esto debe tener sus ventajas: por ejemplo, la imbecilidad de disfrazar las emociones se me ha borrado casi por completo. la imbecilidad de la indecisión también. en cierto sentido, toda esa basura conceptual era un estorbo para enfrentar la realidad inmediata. la necesidad de comer se ha vuelto más tangible. el amor parece menos complicado.
me preguntaron hace poco que si me leían las cartas. necesitaba una duda explícita, y no pude formular alguna. no es que lo sepa todo, o que nada me falte, pero demonios, no había nada allí. lo que busco lo encuentro en los libros, quiero a una mujer que creo que empieza a quererme, me invento lo que necesito con trabajos, pero me lo invento a tiempo. ¿qué le podía pedir al oráculo? y si me encontrara al genio de la lámpara, sería lo mismo. los problemas vienen y se resulven casi solos. mis deseos cambian constantemente, no he dejado de desear. no me he convertido en nihilista (durante algún tiempo pensé haberme convertido en uno), cada vez me siento más a gusto.
lo preocupante es que la comodidad hace que dejemos de movernos. (pronto me preguntaré por la necesidad del movimiento). pero quizá todo esto sea una mentira.

lunes, junio 18

mal, mal, mal, mal

todo está mal, todo.
no está en su lugar, hay que ensamblar de nuevo las piezas.
pero no hay cómo ensamblarlas, son piezas de otro rompecabezas.
todo está mal.
me doy cuenta de que todo está mal cuando no hay nada que pueda estar mal.

hemeroteca

Fernando Arce toma una papeleta y la llena con letras azules. Quiere el aviso oportuno, pero hay que esperar. La sala es grande: allí, 27 personas encorvadas se rascan la cabeza y se acarician la barbilla. No es posible que todos busquen la misma cosa, piensa Fernando, y usa una de las sillas. Saca una libreta pequeña del bolsillo, la pone sobre la mesa y luego traza líneas que se juntan se separan se curvan y que de lejos hacen estrellas, tableros de ajedrez, ojos de chicas que usan gafas.
Una segunda hoja garabateada y han llamado a 4 personas ya. Hay dos puertas al fondo. De una, abierta, sale la voz que anuncia al siguiente desempleado; sobre ella, Fernando lee la palabra «préstamo». La otra está cerrada; en lo alto, la palabra «devolución» chilla en letras negras.
Tres horas más pasan. Ya no son 27 personas, sino 52. Se han ido 14, así que hay 66 caras nuevas. El calor es insoportable, creo que Fernando va a derretirse. Todos están aburridos, más los empleados de la hemeroteca. Alguien deja caer un papel antes de irse, no puede haber sido un acto intencional. Cierto hombre calvo lo recoge y en voz alta anuncia que es un recado.

"Sandra:
"Esta mañana, cuando quise prepararme un café, no encontré más en la alacena, También te llevaste mi azúcar, un kilo de frijoles, mi pluma fuente y dos libros verdes que tenía en el escritorio. Los estaba leyendo, ¿sabes? No tengo trabajo y NECESITO esas cosas. ¿Que te has creído, perra? ¿Que puedes abandonarme y además robar? ¿Que porque te quiero todavía no voy a decir nada? Puedes irte al carajo"

Una carcajada suena, luego tos y hasta el fondo un celular. Mucho aburrimiento, nadie se conoce, qué intento más idiota de quemar el hielo. Esto es una competencia, piensa Fernando, esto es una competencia, nadie vino aquí a hacer amigos y ese pobre hombre lo está pagando con ridículo. Asqueado, Fernando Arce se levanta y camina hacia la puerta dispuesto a perder su turno para consultar el aviso oportuno, pero antes de que consiga escapar, un viejo cae muerto a sus pies; acaba de sufrir un infarto.

miércoles, junio 13

de risa


Sé por qué me escupiste en la cara. Sé que querías que te odiara como tú me odiaste. Alguna vez estuve en una situación parecida: quería que mi enemigo experimentara exactamente la misma repugnancia que él me había provocado. Pero sabes, has llegado tarde. Ya desde antes me causabas asco. Desde hace mucho. Tenías la partida ganada desde el principio, idiota, así que perdiste el tiempo. Podías haberte masturbado unas 45 veces en lugar de estar tratando de hacerme vomitar. Quizá así me habrías revuelto el estómago por duplicado. Todo el placer que te has perdido por imbécil, ¿ves? Pero no te preocupes, la gente suele hacer tonterías.

Ah, y no creas que guardas un lugar privilegiado en mi corazón. Hay muchas cosas que me provocan náuseas. Hoy una señora trajo a su escuincla a buscar información en internet, por ejemplo. Se quejaba de que la babosita tuviera que escribir todo a mano, porque la maestra le había pedido así el trabajo. «¡Qué absurdo! ¿Por qué lo hace?» Yo sé por qué, estúpida: porque vienes todas las semanas y me pides que pase al procesador de texto directamente información que no has leído, y luego quieres que escriba el nombre de tu pendejita hasta arriba, con escuela, grado, grupo y, si supieras que se puede conseguir un logo, también me lo pedirías. Y lo peor de todo: tan sin cabeza eres, que estás dispuesta a darme $70 por semejante nimiedad. $70 por 5 minutos de mi tiempo en una pequeña búsqueda en la que yo no hago más que mover un poco los dedos. Ah, ah, debería mandarte al demonio la próxima vez que vengas. Si por lo menos tuvieras la decencia de preguntar cómo se hace.

Y bueno, regreso contigo ahora, tarado. Podría decirte muchas cosas más, pero el caso es que yo también apesto. Así es, también soy un imbécil. Confesarlo no me hace menos imbécil. La primera razón por la que soy imbécil, es por dedicarte una entrada en MI blog. De las otras razones no te hablo, para que no te quiebres la cabeza.

lunes, junio 11

sacudida

la madición del conejo se hizo realidad el domingo en la madrugada. cuando desperté y no estabas, y me contaron lo que había sucedido, pensé que todo estaba perdido contigo, pero me recibiste, y tenía la cola entre las patas. hasta me besaste.
sucedió algo más: yo estaba equivocado. creí que te conocía, creí que sabía cómo te sentías. te quería por esa idea que me había formado de ti. ahora que sé que no tengo puta idea de lo que sucede en tu cabeza, ni de cómo funcionan tus entrañas, te quiero más. me doy cuenta de que me estrellaré contigo y de que volveré a pararme con la frente llena de sangre, y mi necedad me ofrecerá una nueva colisión que no voy a rechazar. ni berganza ni belane ni carlos podrán hacer algo contra la placa de acero que permanece oculta bajo tu piel.